miércoles, 14 de abril de 2010

DRECHOS HUMANOS

En México vivimos una situación de violencia de género extraordinariamente preocupante, en casos como los de las mujeres indígenas se vive una agravante más, el ser indígena precisamente. En nuestro país de estructura machista, la mujer es poco valorada, es vista incluso como una propiedad, como un producto intercambiable para satisfacer las necesidades del hombre. El ser indígena es como ser un fantasma, no se existe legalmente mas allá del discurso político que mercantiliza la figura caricaturizada de un pueblo profundamente dolido y rezagado, dejado atrás por no responder a los intereses que demanda una estructura capitalista brutal como la que rige el mundo. Se ve despersonalizado, por la globalización que le exige ser un miembro “occidental” de la sociedad y si se resiste a esto es descartado como sino tuviera valor. Solo nos acordamos de ellos para incluirlos en un discurso nacionalista barato de un proyecto de nación que pretende aplastarlos para crear un “pueblo homogéneo”. Basta ya de destruir nuestras hermosas raíces,”salvemos” a nuestros pueblos indígenas, reivindiquemos nuestros orígenes. Si buscamos una sociedad moderna partamos desde las diferencias, desde el respeto y el entendimiento del otro que nos lleven a la evolución como sociedad. ¡¡No más racismo, No más violencia!!.

La reciente militarización del país bajo el pretexto de una “guerra” contra el narcotráfico, agrava la situación ya de por si preocupante de los derechos humanos en México. Nuestro ejercito formado en su mayoría, por personas que no tienen recursos económicos ni educación suficiente para conseguir un trabajo o por gente para la cual la educación militar es la única forma en la que pueden tener acceso a la educación. El poco o nulo conocimiento de los derechos humanos por parte de los soldados, los lleva a cometer atropellos brutales, a actuar como irracionales bestias sin respeto alguno por la dignidad humana. Además la protección que le otorga el régimen especial del fuero militar, que obliga necesariamente a que los solados que cometan un crimen durante las horas de servicio sean juzgados en una corte militar, aun si el crimen afecta a un miembro de la sociedad civil, impidiendo que sea juzgado por cortes de otra índole. Por consiguiente muchos o de una forma mas específica la aplastante mayoría de los casos quedan sin resolver, y los culpables sin un castigo adecuado e incluso sin castigo alguno.

La sociedad mexicana exige justicia, cansados de ser victimas de un aparato estatal corrupto, sin respeto alguno por los derechos humanos y que en muchos casos falta a los tratados internacionales a los que se ha suscrito por dar la imagen de un país moderno ante la comunidad internacional. Pero que en realidad es un país retrasado, social, económica y políticamente. Un país con una estructura política primitiva, casi feudal en la que el poder esta concentrado en una extraordinariamente pequeña minoría, un grupo de poder que decide que se hace respondiendo únicamente a sus propios intereses. Un estado como tal, esta destinado invariablemente al fracaso. ¡¡¡¡JUSTICIA PARA UESTROS PUEBLOS INDIGENAS!!!

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